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Ruptura y cambios en los proyectos de vida tras la dictadura

Se hace pertinente abordar el concepto de proyecto de vida, entendiéndolo como universal a todas las personas, donde se tiene una línea ideal a seguir en el transcurso de la existencia. Poder realizar este proyecto no depende netamente de cada cual, y se puede ver que hecho como por ser la dictadura militar tras el golpe de Estado, influye en estos proyectos e incluso llega a transformarlos drásticamente.

La dictadura militar como hecho y como proceso

La dictadura militar como hecho y como proceso dejó profundas consecuencias, independiente si se fue o no torturado o perseguido, dejó una marca y un estigma en la sociedad, nos marcó, nos traumatizó.

Existen múltiples investigaciones sobre el trauma y retraumatización en personas que fueron víctimas de persecución y tortura, varias de éstas se centran en lo físico, aunque también se ha incorporado la dimensión psicosocial de éstos fenómenos, pero en cierta medida están centradas en síntomas, relaciones, sucesos traumáticos y cómo éstos influyen en la vida de las personas.

cambios tras la dictaduraEn este artículo abordaré un tema, que a mi parecer es esencial para comprender las dinámicas psico-sociales, además que a través de él se puede llegar a una comprensión del cómo y el porqué la sociedad actual es como es. Abordaré la ruptura y cambio de los proyectos de vida producto de lo sucedido en el período de dictadura, y en lo posible, también como los procesos generados durante la transición (concertación) han contribuido a acrecentar aún más los efectos de ésta pérdida de proyectos y también sentido de vida.

No importa la localidad en la cual se ejerza la violencia sobre todo si es violencia hacia el pueblo, las consecuencias son las mismas, los efectos las inhibiciones los cambios de vida y de lo que se quería para la propia vida se ven modificados por estos sucesos, porque son muchas las vidas interrumpidas alrededor nuestro, es un contexto social distinto lo que se vivió en Chile a partir de 1973, pero que en algunos aspectos (sobre todo la violencia y control ejercido) hacen de la experiencia chilena una experiencia bastante similar a lo vivido en España desde 1936 con la única diferencia que allá efectivamente hubo una guerra civil.

Si nos roban a nuestros seres queridos, la forma de hacer que vivan más tiempo es no dejar de amarlos nunca. Los edificios arden, las personas mueren, pero el amor verdadero es para siempre. El hombre (la especie) como es sabido es un individuo bio-psicosocial -políticocultural, ya que se desarrolla y desenvuelve dentro de una sociedad que posee cultura y un sistema político determinado, además político en el sentido que si está dentro de una sociedad tiene derecho a influir y participar en la dirección de ella, a esta clasificación además se podría incluir que el hombre es un ser reflexivo tanto de su experiencia como de su mundo, además de ser un ser emocional y espiritual que es lo que nos hace distinto de los otros seres del planeta.

 

Proyectos de vida

Se entiende por proyecto de vida “una potencialidad que nos permite decidir, elegir después de valorar, entre muchas posibilidades de vida” para que se pueda llevar a cabo este proyecto, es necesario esencialmente que el individuo se encuentre en un estado de libertad, considerándose esta cualidad como constituyente del ser mismo del hombre que le otorga dignidad.

Esta concepción de hombre y su proyecto de vida, introduce una visión del hombre como coexistencial y temporal (4), ya que lo considera histórico, social, creativo; por tanto, una persona puede llevar a cabo su proyecto de vida en tanto es libre y temporal, no podría existir sin elegir ser lo que decide ser. De lo anterior se deduce que los supuestos existenciales para que se lleve a cabo el proyecto de vida en cada persona es la presencia de: libertad, coexistencialidad y tiempo.

Así como sostiene Jaspers consciente de su libertad, el hombre quiere llegar a ser lo que puede y quiere ser, a través de la realización del proyecto de vida es como la experiencia va adquiriendo sentido y a su vez compromiso, porque tener cierto proyecto de vida implica una elección, es el escoger nuestra razón de ser.

Como ya se ha mencionado y así como lo plantea Fernández, este proyecto se concretiza a través de comportamientos así como también ideales, y a través de la vida las personas vamos descubriendo la libertad que somos.

Al no existir una predisposición en la naturaleza valores tales como la bondad son adquiribles por todos, pero somos buenos en la medida que somos capaces de elegir y luego de esta elección, somos responsables de éstas, al realizar esta acción somos buenos con nosotros mismos ya que no nos estamos alienando y buenos con la humanidad al escoger por un hombre responsable de sí y de lo que hace, cree, siente y piensa, y si todas las personas fuesen concientes de esta condición claramente estaríamos en un mundo mejor al menos nadie pasaría a llevar al otro ya que seríamos iguales, al no existir determinación social o biológica todos seríamos iguales en el sentido que todos escogemos el hombre (o mujer) que queremos ser y la humanidad en la que queremos vivir.

Por lo planteado anteriormente, se puede comprender que el proyecto de vida es un factor esencial e indispensable para las personas y por tal, el daño a éste es de gran magnitud además de significar la frustración o menoscabo del proyecto de vida y además de la persona, produce un vacío existencial, puesto que “ataca el núcleo existencial del sujeto, sin el cual nada tiene sentido anulando su capacidad de decisión”, por lo tanto, el daño al proyecto de vida compromete la libertad del sujeto en cuanto a ser el mismo y no otro, afectando directamente su personalidad, lo que es y lo que se ha logrado, también afecta el logro de las ansiadas metas u objetivos vitales, relacionados con los fuertes ideales por ello la situación del hecho traumático se relaciona con los valores, metas y los propios ideales ya que éstos inciden en la libertad, destino y sentido de una persona.

 

Dictadura militar vs ruptura

La dictadura militar en nuestro país, significó una ruptura que generó un vuelco en la historia del país, además de dividir la historia de éste y generar una fractura que tuvo como consecuencias profundas transformaciones en la sociedad, produciendo un daño importante en ésta, por ello a la Dictadura se le atribuye una responsabilidad determinante de “lo que somos como país y como personas”, por ello, los sujetos presentes y actuales estarían constituidos por los legados del pasado. Si bien, debe hacerse una diferencia con los afectados directos, ya que sus historias personales e identidades habrían sido interrumpidas por las experiencias de violencia política, gestando una nueva vida que estará marcada por la experiencia de ser víctima.

La retórica respecto a los efectos de la dictadura (tortura sobre todo) se da en torno a 3 ejes: certeza de la existencia de la violencia represiva, que es gestora del trauma político e influye en el quiebre de identidades sociales y personales; reparación, para llegar a la reconciliación, pero previo a esto se deben reconocer la violación a los DDHH y resolver sus consecuencias; necesidad de reconstruir las memorias de las víctimas para poder llevar a cabo la reparación.

La historia de vida de cada persona, se va constituyendo en sujetos con una personalidad que tiende a permanecer estable y definida, que le otorga una coherencia interna y que dadas las condiciones promete mantenerse.

Así como plantea Piper antes de la dictadura las personas eran sujetos constituidos o al menos en vías de hacerlo, pero la experiencia de ésta, quebró la estabilidad y la promesa, se sabe que la vida constantemente nos da sorpresas y pérdidas, pero en una vida normal se mantiene la ilusión de reconocer en el presente el pasado y las esperanzas de futuro, pero esta ilusión no se encuentra en quienes hayan vivido tales episodios de violencia.

Luego de vivir acontecimientos profundamente traumáticos como lo son ser víctima de tortura, así como también la incertidumbre de los familiares de detenidos desaparecidos, la vida posterior no deja de estar relacionada con el hecho traumático, además que se convierten en víctimas de estigmatización, además de esto deben vivir las consecuencias de lo que es ser torturado o la búsqueda de sus seres queridos.

Todo esto, genera una profunda irrupción en el camino de estas personas, donde el sentido de su historia tanto personal como familiar, se introduce una marca permanente que será la que moderará las relaciones futuras tanto entre ellos como con el mundo, el hecho de violencia es el que da sentido a lo que las personas son en la actualidad.